
El agudo olfato de una perra antiexplosivos permitió al Ejército encontrar un escondite con munición y material de guerra que pertenecería a la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional en zona rural de Anorí.
Hallazgo entre la selva
El depósito ilegal fue ubicado en la vereda Los Trozos durante operaciones del Ejército Nacional de Colombia.
En el lugar encontraron más de 1.000 cartuchos de diferentes calibres, una granada de mortero, proveedores, radios de comunicación y hasta un dron con sus controles.
El olfato que evitó una tragedia
La protagonista del hallazgo fue Princesa, una perra de raza belga malinois entrenada para detectar explosivos. Su olfato alertó a los soldados sobre un rastro sospechoso que terminó llevando al escondite de los grupos armados.
Según las autoridades, el material pertenecería a integrantes del ELN y a disidencias de las antiguas Farc que operan en el nordeste antioqueño.
















